La obesidad infantil, un problema de salud pública a nivel mundial

CENTRO DE SALUD QUINCE DE MAYO

Los datos más recientes sobre obesidad infantil en España son los del estudio ALADINO (Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España. 2015), e indican que el 23,2% de los niños tiene sobrepeso (22,4% en niños y 23,9% en niñas), y el 18,1% es obeso (20,4% en niños y 15,8% en niñas), utilizando los estándares de crecimiento de la OMS. Estos datos son alarmantes, y nos colocan prácticamente a la cabeza de Europa, tan solo por detrás de Chipre.


Para observar la situación en Carabanchel, en el año 2017 el Ayuntamiento de Madrid realizó un estudio pionero sobre el estado nutricional infantil y su relación con el acceso económico de las familias a los alimentos. Era un estudio hecho a 5.961 escolares madrileños, en el que participaron 60 colegios de todos los distritos de la ciudad, y determinó que se aprecian diferencias significativas de mayor sobrepeso/obesidad en los distritos de medio y bajo desarrollo respecto a los de mayor desarrollo. Con estos datos podemos determinar que entre los escolares de Carabanchel hay un importante número con sobrepeso y obesidad infantil.


Desde los centros de salud luchamos a diario pediatras, médicos de familia y enfermeras para tomar medidas contra la obesidad infantil, y de ahí que este mes le dediquemos nuestra atención en esta Ventana de Salud.


Estilo de vida

Debido al estilo de vida actual que llevan los niños (desplazamientos mecanizados, ocio sedentario, nuevas tecnologías, reuniones sociales basadas en comer y beber, inactividad física, la facilidad que tienen algunos niños para comprar chucherías o que incluso algunos niños “mandan” en su alimentación, eligiendo opciones más calóricas), estamos favoreciendo el aumento de la obesidad infantil.


A esta situación debe sumarse un patrón dietético cada vez más alejado de la dieta mediterránea, y el exceso de publicidad que incita al consumo diario de productos de mala calidad destinados a niños, que aparentan ser una opción saludable para su dieta, cuando realmente aportan todo lo contrario. Los hábitos dietéticos están cambiando, y el consumo de los alimentos procesados ricos en azúcar añadido, harinas y grasas refinadas o sal ha aumentado ni más ni menos que en un 50% en los últimos diez años.


Pero esta obesidad infantil puede traer consecuencias sanitarias negativas a largo plazo. Hay estudios que ya determinan que la obesidad infantil empeora el estado de salud durante la adolescencia y en años posteriores, aumentando el riesgo de padecer en la edad adulta enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y ciertos tipos de cáncer. Si además añadimos que la obesidad entre los niños a menudo también se relaciona con problemas psicosociales como la baja autoestima, el acoso escolar, el bajo rendimiento escolar, los trastornos alimentarios y la depresión, estar “gordito” no resulta nada interesante.


No se toman medidas

Los padres conocéis la información, pero hay una escasa percepción sobre la gravedad del problema, de ahí que no se tomen medidas en los hogares. En el IV Observatorio Nestlé sobre Hábitos Nutricionales y Estilos de Vida de las Familias del año 2017 se obtuvieron los siguientes resultados:


— Un 69% de padres aseguran conocer la proporción de fruta que deben ofrecer a sus pequeños (3 raciones), pero únicamente un 17% cumple con ello.


— Los niños toman un 42% de verduras menos de lo recomendado. Si bien es cierto que un 66% de padres admite conocer cuánta cantidad deben darles, apenas un 54% ponen verdura en el plato dos veces al día, tal y como aconsejamos en nuestras consultas.


— Existe un exceso de consumo de macarrones, espaguetis y tallarines en las comidas y cenas de nuestros hijos. El consumo desorbitado de hidratos de carbono entre los más jóvenes, que supone un 56% de sus platos, muestra una realidad muy alejada de un modelo saludable.


Por lo tanto, corregir este problema de salud es un trabajo en equipo: los profesionales sanitarios estamos involucrados en un plan de acción contra la obesidad infantil en nuestras consultas (Estrategia NAOS de la AECOSAN —Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición—), pero para ello necesitamos la colaboración de las familias, tomando conciencia de la grave situación e introduciendo cambios en la alimentación dirigidos a:


— Reducir el consumo de alimentos superfluos ricos en azúcares y sal.


— Aumentar la actividad física de los menores y caminar al menos 30 minutos diarios.


— Reducir el tiempo de actividades sedentarias con pantallas, como televisión o videoconsolas.




Amplía información en www.aecosan.msssi.gob.es





centrosdesalud.publicacion@yahoo.es (consultas, sugerencias, dudas, etc.)


  Votar:  
Resultado:0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos0 puntos
  0 votos