Esta guía pretende ser un instrumento útil para el conjunto de la sociedad, pero muy especialmente para el entorno de las víctimas de violencia machista.
Con esta herramienta queremos ayudarte a saber qué hacer, a entender qué es la violencia machista y por qué pasa. Todas las personas podemos ser una pieza clave, un punto violeta, para acompañar y atender a las víctimas. Al leer esta guía ya estás dando un enorme paso, no solo para poder ayudar a alguien, sino para acabar con la discriminación de las mujeres en nuestra sociedad.
También puede darse la situación en la que tú eres la víctima de violencia machista.
¿Estás en una situación de emergencia?
- Recuerda que en este caso debes ponerte en contacto de manera inmediata con 112 Emergencias, 091 Policía Nacional, 062 Guardia Civil. En caso de que no puedas realizar una llamada, puedes utilizar la app Alertcops, tenla descargada en tu móvil (permite enviar una señal de alerta a la Policía con tu geolocalización).
- También puedes acudir a tu farmacia. Recientemente se ha puesto en marcha una iniciativa para que la farmacia de tu barrio o de tu pueblo sea un lugar seguro donde solicitar información cualificada, suministrada por profesionales.
¿Tienes miedo porque sientes que tú o los tuyos podéis estar en peligro?
- Vives con tu agresor. Llama al 016 para informarte de los servicios disponibles que te puedan acompañar en tu decisión, son especialistas en violencias contra las mujeres. También puedes comunicarte vía WhatsApp en el 600 000 016; esta llamada no deja rastro en la factura. Y también enviando un email a 016 -online@igualdad.gob.es
- ¿Sientes que ha llegado el momento de romper con la situación de violencia? Pide ayuda. Llama al 016 o escribe un WhatsApp al número 600 000 016.
- Ponte en contacto con alguna persona conocida, quizás alguna amiga, amigo, un familiar… Incluso tu vecina o vecino te puede ayudar.
- Recuerda que además de acudir a la Policía y/o Guardia Civil, existen otras vías para salir de una situación de violencia, como las organizaciones de mujeres y feministas, ONG, centros de información a la mujer de tu localidad. Todas las comunidades autónomas disponen de una red de servicios especializados integrados por equipos de abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales, etc., que te va a atender y acompañar de manera confidencial y segura.
¿Has sufrido violencia sexual?
- Si estás en riesgo, llama al 112 y pide protección policial. También puedes llamar al 016, donde te informarán sobre los recursos de atención y asesoramiento que existen en tu territorio y de los pasos a dar si quieres interponer una denuncia. Este tipo de delitos solo se persiguen si hay denuncia de la víctima.
- De forma paralela, tienes derecho a una asistencia social, psicológica y jurídica que prestarán los servicios o recursos especializados de tu zona.
Si has sufrido una violación
- Acude al hospital más cercano para que te hagan un examen ginecológico (incluidas las pruebas de infecciones de transmisión sexual y VIH), así como una recogida forense de muestras biológicas.
- En su caso, pide que el tratamiento preventivo del embarazo y de las ITS se haga lo antes posible.
- Tienes derecho a que te entreguen copia del parte médico.
- Recuerda que no debes cambiarte de ropa ni lavarte, y en caso de violación bucal, no comas ni bebas hasta que te hayan hecho el reconocimiento médico en el hospital, ya que podrían eliminarse pruebas esenciales para la identificación del agresor.
- En caso de que decidas denunciar, comunícalo al personal sanitario que te atienda para que llamen a la Policía o a la Guardia Civil, que acudirá al hospital donde te encuentres.
- Una vez realizada la denuncia, tienes derecho a que te den la copia.
¿Has sido testigo de una agresión sexual?
- Llama inmediatamente: 112 Emergencias, 091 Policía Nacional, 062 Guardia Civil. Descarga Alertcops.
- Pide ayuda. Si te encuentras con más personas o estás en una fiesta, local o en un establecimiento, pide ayuda a quien tengas a tu alrededor, acude al punto violeta y/o avisa a la organización.
- No te pongas en riesgo. Tu seguridad es importante si quieres ayudar. Espera a que lleguen los servicios de emergencias y de seguridad.
- Lo primero es acompañar y atender a la víctima.
Quizás no se trata de una situación de emergencia. ¿Te ha contado que ha sido agredida sexualmente recientemente o en el pasado? ¿Qué puedes hacer para ayudarla?
- Mantén la calma. Escúchala sosegadamente y pregúntale qué necesita, respetando sus ritmos y decisiones.
- Ofrécele tu apoyo y tu compañía: ha encontrado en ti un espacio de seguridad para poder contar algo así.
- Evita preguntas innecesarias o que supongan un juicio de valor. No le hagas preguntas incómodas. También es importante que no realices preguntas que le hagan pensar que no le crees.
- Guarda la confidencialidad de la persona y de lo sucedido.
- Infórmale de que existen recursos especializados en los que pueden atenderle. Tiene derecho a asistencia sanitaria y psicológica, así como a asesoramiento y acompañamiento jurídico.
- Si se trata de un hecho reciente, quizás necesite asistencia médica. Este paso es importante porque pueden tomarse muestras biológicas y detectarse posibles infecciones de transmisión sexual (ITS). Para ello es aconsejable no lavarse.
- Ella no quiere actuar ahora. Respétala. No la juzgues. No muestres desaprobación o reproche. Puede ser difícil comprender su decisión, incluso puede resultar frustrante para ti, pero respétala. Muéstrale tu apoyo y acompáñala en su proceso. En todo caso, las violencias sexuales pueden denunciarse durante los siguientes 5 o 15 años, dependiendo del hecho delictivo. En el caso de que los hechos ocurrieran en un momento pasado y la víctima fuera menor, el plazo de prescripción empieza a contar desde que cumple 35 años.
- ¡Gracias por implicarte!
La violencia machista la paramos unidas
La violencia machista no es un problema privado, no es algo que pasa a determinadas mujeres o que solo ocurre en casa. Afecta a una inmensa mayoría de mujeres en nuestro país y tiene múltiples formas.
Es un problema estructural, una violación de los derechos humanos. Como tal, requiere, en primer lugar, de unas políticas públicas fuertes, que pongan freno a la violencia, reconozcan los derechos de las víctimas y se traduzcan en recursos.
En segundo lugar, de la implicación del conjunto de la sociedad: que cada persona sea un agente activo de lucha contra la violencia, ayudando a detectarla y acompañando a las víctimas.
Si has llegado hasta aquí, gracias por leer este artículo.




