Fallece Carmen González, la ‘guerrillera vecinal’ de Alto de San Isidro

Fallece Carmen González el 16 de marzo 2017

FRAVM

Carabanchel y el movimiento vecinal madrileño han perdido en marzo a una luchadora con mayúsculas: Carmen González, voz y rostro del Alto de San Isidro, uno de los barrios más castigados de la capital. Aquejada de una enfermedad que ya había vencido en dos ocasiones, nuestra querida Carmen nos dejaba para siempre en la tarde del 16, cuando estaba a punto de cumplir 71 años; aunque su recuerdo, en forma de fértil semilla, perdurará durante mucho tiempo.

Todo aquel que haya caminado por el Alto de San Isidro junto a Carmen habrá podido comprobar lo difícil que era avanzar diez metros seguidos sin interrupción. A cada paso, un vecino o vecina la paraba para compartir un problema de su familia, denunciar una carencia del barrio, pedir consejo sobre los temas más diversos o, simplemente, para conversar sobre la vida. A todos escuchaba, a todas hablaba (¡y mucho!), a todos trataba de ayudar, casi siempre con más fe e ilusión que con recursos. A todas dedicaba parte de su tiempo, con una sonrisa y una vitalidad que en el barrio y en el movimiento vecinal recordaremos durante años. Una sonrisa y una vitalidad tan tercas como su dueña, que ninguno de los durísimos trances que tuvo que atravesar en su vida lograron borrar.

Criada en las casitas autoconstruidas del poblado del Cerro de la Mica, Caño Roto, en el barrio de Lucero, donde su familia había llegado huyendo de la miseria de un pueblo de la Castilla profunda, junto al resto de sus vecinos fue realojada a finales de los ochenta en el Alto de San Isidro. Cocinera en el extinto y famoso Centro Ocupacional Magerit de Carabanchel hasta su jubilación, Carmen vivió en, por y para su querido barrio de Alto de San Isidro, defendiéndolo con uñas y dientes ante críticas casi siempre jalonadas de estereotipos y lugares comunes. Presidenta de la asociación vecinal del barrio durante los últimos siete años, en este tiempo se entregó en cuerpo y alma a luchar contra la imagen del “Bronx de Madrid” que, de forma muy injusta, algunos medios han construido del barrio. A luchar por mejorar las condiciones de vida de sus gentes, negociando con las instituciones y protestando en la calle.

De verbo rápido y contundente, entusiasta y optimista como pocas personas se han visto, se dejó la piel en cuestiones como la defensa de una sanidad pública y universal de calidad, el derecho a la vivienda y, en su barrio, por el mantenimiento de las zonas comunes, la conservación del parque de San Isidro, la integración de los nuevos vecinos inmigrantes, la mejora de la convivencia en sus calles o la clausura del vertedero ilegal de la calle Caronte. Para su querido Alto y con la FRAVM, conquistó uno de los Planes de Barrio que aún siguen activos en la capital.

Republicana hasta la médula y activa sindicalista de la UGT, se afilió en los últimos años a IU, donde militaba junto a otro baluarte de la A.V. Camino Alto de San Isidro, Juan Luis Camarero, que falleció el pasado mes de agosto. Ambos formaban un dúo inseparable que en la FRAVM, en la que participaron activamente, recordaremos durante mucho tiempo y que, sin duda, usaremos como abono fértil sobre el que levantar nuevos retos y esperanzas. Desde la FRAVM abrazamos con cariño a su familia y a los compañeros y compañeras de la A.V. Camino Alto de San Isidro y del movimiento vecinal de Carabanchel Bajo. Que la tierra te sea leve, compañera Carmen.

 

RECUADRO

Hasta siempre, compañera

REDACCIÓN

[caption id="attachment_4418" align="alignleft" width="300"] Fallece Carmen González el 16 de marzo de 2017[/caption]

Esta redacción ha perdido en marzo a una gran colaboradora y mejor amiga. Carmen González, o “Carmen del Alto”, como la conocíamos, pues para nosotros ella era su barrio personificado. Y es que fue Carmen quien en los inicios de este periódico se puso en contacto con nosotros para descubrirnos el Alto de San Isidro: un lugar eternamente olvidado por las Administraciones, y por ello con grandes carencias, que cada cosa que consigue se la tiene que pelear duramente.

Por eso Carmen nos resultaba un excelente símbolo del barrio: una mujer luchadora como pocas y pocos, que no se dejaba desmoralizar por más difíciles que pintasen las cosas, y que al mismo tiempo siempre tenía una sonrisa radiante, un comentario divertido o una palabra amable y cariñosa. Con ella paseamos por el Alto y nos fue descubriendo historias interesantes de todo tipo, que se iban convirtiendo en reportaje: desde un paseo por el barrio para comprobar el estado del mismo hasta la denuncia del descampado-vertedero de la calle Caronte; desde el grupo de parados hasta el accidente del tranvía en el puente de Toledo en los años cincuenta… Siempre con la mente alerta ante todo lo que podía convertirse en un buen reportaje, para mostrar al mundo la otra cara de su barrio, la que el sensacionalismo mediático no quiere ver.

Carmen, esto no va a ser lo mismo sin ti… Hasta siempre, compañera…

 


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