¿La primavera, la sangre altera?
Como todos sabemos, en primavera comienzan los episodios de alergia respiratoria. Con el cambio de estación y el inicio de la floración, aumentan los niveles de pólenes en el aire.
El polen es el encargado de transportar el material genético de las plantas, necesario para su reproducción.
¿Qué es la alergia al polen?
El polen puede producir reacciones alérgicas en algunas personas. Cuando el cuerpo entra en contacto con diferentes tipos de polen se fabrican unos anticuerpos especiales llamados IgE.
Estos anticuerpos, al unirse al polen, desencadenan mediante unas células llamadas mastocitos (los “almacenes” de la histamina) los síntomas que ya conocemos (congestión nasal, lagrimeo, picor de ojos y de garganta, estornudos e incluso dificultad para respirar en los casos más graves).
¿Qué pólenes son los que producen alergia y cuándo?
Como ya hemos visto, la alergia al polen tiene que ver con la exposición al mismo. Por tanto, cuanto mayor sea la concentración de polen en el ambiente, más síntomas alérgicos tendremos. El polen que con diferencia produce más alergias es el polen de las gramíneas, que florecen en los meses de mayo y junio con mayor intensidad, y depende en gran medida de la precipitación de los meses anteriores (si llueve más en otoño, las gramíneas florecen con mayor intensidad). Desglosando las alergias por meses:
- Enero-marzo: fundamentalmente florecen las cupresáceas (cipreses, arizónicas, tuyas y enebros). También pueden florecer, aunque no en gran medida, las gramíneas. Los días de mayor floración son los días invernales soleados, en los que hay condiciones atmosféricas típicas de anticiclón (tiempo despejado, seco y estable).
- Abril: en abril florece el plátano de paseo o plátano de sombra. En Carabanchel en concreto, así como en el resto de la ciudad de Madrid, hay muchos árboles de este tipo.
- Mayo-julio: en estos meses destacan las gramíneas, el olivo y el plantago (también llamado llantén o zaragatona), en ese orden. No olvidemos que las gramíneas constituyen uno de los pólenes más alergénicos.
¿Qué síntomas puede producir la alergia al polen?
La alergia al polen produce principalmente síntomas respiratorios. Algunos de estos síntomas son: congestión nasal, estornudos, lagrimeo, picor en los ojos, picor en la garganta o en el paladar, tos, y en algunas personas puede desencadenar síntomas de asma como dificultad para respirar, oír pitos en el pecho o tos seca.
Las alergias al polen son estacionales y autolimitadas, es decir, cuando pasa la estación, la alergia cesa y se repite de nuevo al año siguiente al comenzar la floración. Es por ello que los autocuidados en este proceso son fundamentales, pues se trata de un proceso crónico que se repetirá año tras año.
¿Y qué puedo hacer para cuidarme?
Al producirse estos episodios por la exposición al polen, si reducimos dicha exposición, reduciremos los síntomas. Te puedes suscribir a las alertas de polen de la Comunidad de Madrid para saber cuándo se produce la floración de las diferentes plantas productoras de pólenes. Es un servicio gratuito y muy útil, que te avisa por SMS o correo electrónico cuando hay niveles altos o muy altos de los diferentes tipos de polen. Te puedes suscribir en la “Red PALINOCAM”, a través de la página “Polen” de la Comunidad de Madrid. A continuación, te enumeramos medidas para los días de niveles de pólenes moderados o elevados:
- Evitar el contacto con el polen, utilizando gafas de sol o mascarillas
- Viajar en el coche con las ventanillas cerradas, utilizando mejor el aire acondicionado y sustituyendo los filtros de polen del coche regularmente, si disponen de ello.
- Evitar salir en los días de mucho viento o tormenta eléctrica, pues se dispersa el polen en la atmósfera
- Al llegar a casa, lavar cara, ojos, manos y zonas expuestas al polen, y cambiarse de ropa. También se puede optar por ducharse para reducir el polen adherido al cuerpo.
- Limpiar el polvo en casa con bayetas de microfibra o bayetas húmedas para no dispersar el polen depositado en las superficies. Es preferible el uso de aspiradores en vez de escobas para limpiar el suelo.
- Utilizar filtros de aire (purificadores) tipo HEPA en los dormitorios o estancias donde se pase más tiempo. Se ha de ventilar la casa en los horarios de mayor exposición solar (20 minutos máximo) y el resto del día mantener las ventanas cerradas.
Además de estos autocuidados generales, se puede optar por otras medidas que incluyen el uso de medicamentos o productos sanitarios que ayudan a reducir los síntomas de la alergia.
- Lavados nasales: si está indicado por tu médico o enfermero, los lavados nasales con suero fisiológico pueden ayudar a despejar las fosas nasales de mucosidad y polen, facilitando la respiración.
- Antihistamínicos: son medicamentos que compiten con la histamina, que es la sustancia que produce los síntomas alérgicos en nuestro cuerpo, por lo que reducen los estornudos, el picor de garganta, el lagrimeo, etc. Hay antihistamínicos de tres generaciones. Los antihistamínicos de segunda y tercera generación no producen somnolencia y suelen tener un buen perfil de seguridad y tolerancia. Consulta con tu profesional sanitario para saber más sobre ellos.
- Medicamentos para controlar el asma: son fundamentales en personas que ya tienen asma o que tienen un primer episodio. Han de ser controlados y recetados por tu médico. No olvides tomarlos según la pauta que te hayan indicado.
Reflexiones finales
Recuerda que en los meses de mayo y junio hay más polen de gramíneas. Consulta las recomendaciones generales que te hemos dado, suscríbete a la Red PALINOCAM,
¡y disfruta del buen tiempo!
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