AUNQUE ESTÉS TRISTE, SIN ÁNIMO, SIN ESPERANZA… ¡NO ESTÁS SOLA!

La depresión es un trastorno del estado de ánimo. Todos podemos estar tristes ocasionalmente, pero cuando estos sentimientos persisten y se acompañan de pensamientos negativos que dificultan la vida cotidiana, posiblemente estemos ante una depresión.

La depresión es dos veces mas frecuente en mujeres que en hombres. Hasta un 10% sufre un estado de ánimo similar a una depresión durante el periodo premenstrual. Durante el embarazo un 20% tiene síntomas depresivos y un 10% presenta una depresión. Tras el parto, un 50% muestra un cuadro de depresión que evoluciona favorablemente, pero un pequeño porcentaje desarrollará una depresión postparto, sumamente grave, que debe ser tratada inmediatamente o hacer prevención con medicamentos si la mujer tiene antecedentes.

Las personas mayores suelen estar satisfechas con sus vidas a pesar de las limitaciones físicas, y los síntomas de estar sufriendo una depresión pueden pasar desapercibidos porque son poco evidentes. Además tienen problemas de salud que por sí mismos pueden causar síntomas depresivos. Factores como la soledad o la pérdida de los seres queridos de su edad hacen que la depresión sea más habitual en los ancianos y además sea más frecuente el suicidio consumado.

Síntomas de la depresión

Los síntomas fundamentales son:

  • Ánimo bajo, tristeza o sentimientos de desesperanza.
  • Pérdida de interés por las actividades con las que se disfrutaba, o escaso placer al realizarlas.

También se puede experimentar lo siguiente:

  • Enfadarse con facilidad, irritabilidad.
  • Ganas de llorar sin motivo aparente.
  • Pérdida de energía o cansancio.
  • Problemas de sueño.
  • Cambios en el apetito, que a veces conduce a variaciones de peso.
  • Dificultad para concentrarse o problemas de memoria.
  • Pérdida del interés sexual.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Pensamientos negativos, excesivas críticas hacia uno mismo.
  •  Deseos de muerte o ideas suicidas.

Son frecuentes algunas ideas erróneas alrededor de la depresión: “es un signo de dejadez, debilidad o pereza”, “es culpa de quien la padece”, “se puede superar con voluntad o poniendo de su parte”, “se pasa con el tiempo”.

Tipos de depresión

—    Depresión endógena o melancolía. Caracterizada por la incapacidad para disfrutar, desinterés por todo, autoestima baja, pensamientos negativos y sensación de no existir salida para esta situación. Se pierde el apetito, se pueden presentar dolores generalizados, molestias digestivas o un cansancio muy invalidante. En los casos graves se pueden padecer ideas o pensamientos irreales y falsos (delirios).

—    Depresión neurótica o distimia. Caracterizada más por la autocompasión, mayor necesidad de atención, mayor emotividad, mayor sensibilidad ante la aceptación o el rechazo de los demás y más quejas físicas sin motivo (hipocondríacas). Hay acontecimientos que explican que la persona reaccione con tristeza. La respuesta al tratamiento es más baja y hay mayor tendencia a la cronificación.

Causas

No hay una sola causa, se trata de un trastorno multifactorial que asocia factores genéticos, bioquímicos, ambientales y psicológicos. Diferentes sucesos pueden actuar como desencadenantes, pero a veces la depresión aparece sin causa aparente.

Factores de riesgo

  • Haber sufrido la persona o algún familiar algún episodio depresivo en el pasado.
  • Experiencias de pérdidas: fallecimientos, traumas físicos o psicológicos...
  • Experiencias de estrés: desempleo, cambios en el estilo de vida, soledad, problemas en las relaciones personales, conflictos en el entorno...
  • Enfermedad física seria, problemas crónicos de salud, medicinas...
  • Abuso del alcohol y/u otras drogas.
  • Depresión postparto.

Factor protector

las experiencias positivas tales como una relación cercana con una pareja, amigo, familia o compañeros suelen ayudar a prevenir la depresión.

Tratamiento

Afortunadamente, casi el 80% de los episodios depresivos se tratan con éxito. El método más eficaz consiste en integrar los medicamentos antidepresivos con la psicoterapia individual y/o en grupo.

Afortunadamente,
Casi el 80%
de los episodios
depresivos
se tratan con éxito

 

El especialista que debe asumir el tratamiento de una depresión es el psiquiatra. No obstante, los médicos de familia de los centros de salud están sobradamente preparados para evaluar y tratar una depresión sin complicaciones. Cuando la depresión sea grave, no responda al tratamiento o haya episodios repetidos, te derivarán al especialista en salud mental.

En relación a la medicación debes saber que los medicamentos no son adictivos, hay que tomarlos tal y como se han prescrito, puede tardarse entre dos y cuatro semanas en notar mejoría, el tratamiento suele durar al menos seis meses y a veces hay que prolongarlos, y no debes abandonar la medicación sin hablar con tu médico aunque hayas mejorado mucho.

El suicidio, el mayor riesgo

Las personas afectadas de depresión grave presentan un riesgo de suicidio mayor que la población general. Hasta un 15% de las personas diagnosticadas de depresión se suicidan. Se entiende por conducta suicida no solo la que consigue la propia muerte, sino todos aquellos comportamientos que, de forma más o menos directa, con mayor o menor intención, desencadenan un acto autodestructivo.

Aunque el riesgo de suicidio existe en todas las formas depresivas y en todos los momentos de su evolución, hay mayor riesgo de que ocurra cuando se trata de un varón, de una persona anciana, si existen problemas de alcohol u otras drogas y si ya se ha intentado antes. No se debe ignorar nunca una amenaza suicida y mucho menos una tentativa: la mayor parte de los suicidas avisan de alguna manera antes de consumarlo.

Prevenir el suicidio es posible, y para ello es fundamental detectar la depresión y tratarla adecuadamente. La depresión se puede curar y el suicidio se puede prevenir.

¿Qué hacer si crees que estás sufriendo una depresión?

Solicita ayuda profesional lo antes posible, consulta a tu médico del centro de salud.

Acude también a una persona de tu confianza, amigo o familiar, no sientas vergüenza y comunícale lo que te está sucediendo.

Déjate ayudar.

 En caso de crisis, contacta con: 

  • Servicios de Emergencias a través del 112 (SUMMA, SAMUR).
    Atención de emergencias situaciones de riesgo de inminente o tentativas de suicidio
    www.madrid.org/summa / www.madrid.es/samur
  • Servicio Madrileño de Salud.
    Servicios de Salud Mental y Urgencias Psiquiátricas Hospitalarias. Portal de Salud de la Comunidad de Madrid.
    Guía de Recursos de Atención a la Salud Mental. www.madrid.org/sanidad
  • Teléfono de la Esperanza de Madrid. Servicio telefónico que funciona las 24 horas del día. Tel.: 91 459 00 50. www.telefonodelaesperanza.org
  • Unión Madrileña de Asociaciones de Salud Mental.
    Información de asociaciones madrileñas pro-salud mental. Tel.: 91 513 02 43.
    Correo-e: info@umasam.org
CENTRO DE SALUD QUINCE DE MAYO

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