Al iniciarse marzo de 1905, el arquitecto José Grases Riera presenta un informe en el que afirma que España ha iniciado una etapa de reconstitución tras el desastre del 98, aunque critica que permanece en el olvido la construcción de un manicomio modelo “y que reviste en su ejecución y consecuencias el doble aspecto de civilizador y humanitario”.
Grases había recibido el encargo de reformar el manicomio de Leganés, para lo que estudió profundamente distintos instituciones españolas, realizando además un viaje por el extranjero para analizar cómo se había abordado esta cuestión más allá de los Pirineos.
Éste es el objetivo del proyecto del arquitecto catalán basado en las ideas del doctor Esquerdo, Jaime Vera, el doctor Gine y Guislain, considerando en su propuesta las circunstancias topográficas, las condiciones higiénicas, la disposición del edificio y el carácter moral, donde cada enfermo ha de recibir “la asistencia que exigen su curación y bienestar físico y moral”, amparándole la ley para defender en todo momento sus intereses y su persona.
De este modo justifica Grases la necesidad de construir el modelo de manicomio para cuidar la salud mental de la población que sin suficientes recursos económicos necesite ser atendida adecuadamente. Por ello plantea que se alce el edificio en Vista Alegre al cumplir con los requisitos esenciales que la ciencia ha considerado fundamentales: hallarse en un lugar elevado; encontrarse lo suficientemente alejado de la ciudad, pero con una buena comunicación y cerca de un pueblo que le permita adquirir cualquier producto necesario para el consumo diario; al mismo tiempo, Vista Alegre posee arbolado y naturaleza “cuyo amoroso contacto tanto contribuye, aún en el hombre sano, a volver a la normalidad y paz primitiva”, contando con agua abundante para el servicio higiénico.
Hacía 19 años que el Estado había adquirido la posesión del marqués de Salamanca y en ella se encontraban tres establecimientos de la beneficencia: el Colegio de Huérfanas de la Unión (Palacio Viejo), el Colegio de Ciegos (Palacio de Bella Vista) y el Asilo de Inválidos del Trabajo (Palacio Nuevo o del Marqués). De manera que podría aprovecharse el cerramiento de fábrica de ladrillo para el “aislamiento del manicomio con los otros establecimientos”. Por tanto, todavía no se habían construido ni el Colegio de Huérfanas de Santiago, ni el Reformatorio Príncipe de Asturias, ni el Colegio de Huérfanos de la Policía, que se alzaron en años inmediatos a la propuesta de Grases.
El arquitecto ya presentó un proyecto similar a Fernando Cos-Gayón, ministro de Gobernación entre el 23 de marzo de 1895 y el 4 de octubre de 1897, siendo Gabino Bugallal y Araújo director general de la Administración local, dos figuras importantes del conservadurismo político durante el periodo de la Restauración y en el reinado de Alfonso XIII. Sin embargo, la alternancia partidista provocó que no siguiera adelante la propuesta.
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El Álbum Iberoamericano, 7 de agosto de 1901. BNE (hemeroteca digital).
Financiación
Respecto a la financiación, el arquitecto catalán expone claramente las claves: los terrenos son ya propiedad del Estado, de forma que para hacer frente a los 2 millones que calculaba para edificaciones y mantenimiento de los enfermos se obtendrían ingresos mediante un canon anual, que sería abonado por cada una de las 49 diputaciones provinciales, que dispondrían de un número de estancias en relación al número de habitantes de sus provincias. Por otra parte, se admitirían enfermos pobres y de pago, quienes podrían alojarse incluso con criados sin necesidad de ingresar en manicomios privados.
Otro importante factor que indica Grases era la necesidad de crear un cuerpo médico especialista “que sería un verdadero paso de adelanto en la regeneración nacional”, permitiendo posteriormente crear un manicomio local en cada una de las provincias aprovechando la experiencia del establecimiento de Vista Alegre.
El Manicomio Modelo se levantaría mediante pabellones aislados, de reducida capacidad, basados en el sistema sueco, con capacidad para cuatro enfermos y varios enfermeros, además de pabellones con departamentos aislados del núcleo general para un solo enfermo.
De los 454.509 metros cuadrados de la posesión de Vista Alegre, el manicomio ocuparía 315.868 metros cuadrados.
Finalmente el proyecto no se realizó en la que se convirtió durante décadas en una auténtica ciudad de la beneficencia, probablemente por los numerosos cambios en la agitada política interna española de esos años, como tampoco llegó a ejecutarse el proyecto de manicomio militar en los cuarteles de Carabanchel Alto. Hay que ensalzar la buena voluntad de José Grases, pues si su Manicomio Modelo se hubiera hecho realidad “sería de verdadero engrandecimiento, de alta humanidad y de eficaz progreso de la ciencia”.
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Plano de Vista Alegre incluido en el informe Manicomio Modelo... de José Grases.
El arquitecto
José Grases Riera (Barcelona, 23 de abril de 1850 - Madrid, 12 de febrero de 1919) cursó estudios en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, graduándose junto a Antoni Gaudí. Grases se trasladó a Madrid, donde desarrolló su carrera destacando el monumento al rey Alfonso XII en el parque del Retiro; sede de La Equitativa; monumento a Cánovas en la plaza de la Marina Española; panteón para la familia Arcos Cuadrado en el Cementerio de la Sacramental de San Isidro; edificio New Club en la calle Alcalá, donde emplea cabezas de elefantes a modo de ménsulas; edificio para la residencia de los duques de Prim en la plaza de la Independencia; el palacio de Longoria, sede de la Sociedad General de Autores de España, que es el edificio más modernista de su autor. Realizó numerosos proyectos e informes desde sus cargos en la Administración.
José era hermano de Federico Grases, promotor de la Colonia El Porvenir del Artesano, donde también pudo intervenir el arquitecto en la construcción de estas casas baratas en Carabanchel y que sufrieron daños por el huracán de 1886. Federico fue también el promotor del proyecto Nuevo Carabanchel, junto a Carlos Locatelli, en los terrenos de la finca de Yumuri, aunque finalmente vendieron el proyecto al grupo Los Cincuenta, quienes levantaron la Colonia de la Prensa. Probablemente el arquitecto catalán intervino en el proyecto original y el arquitecto Felipe Mario López tal vez continuó en parte los planes de José Grases, especialmente por las huellas modernistas del arco de entrada a la Colonia.
Fuentes:
- Carlos Barciela. Empresarios catalanes y sus palacios y casas de recreo en Carabanchel en los siglos XIX y XX.
Universidad de Alicante, 2025 - José Grases Riera. Manicomio Modelo español en la posesión de Vista Alegre. M. Romero, impresor, calle Libertad 31, Madrid, 1905
- https://historia-hispanica.rah.es/biografias/
- Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España.



