En una maravillosa mañana de domingo con música, paseo, romances, bellas palabras, juegos y conversaciones vecinales, y con la presencia de Elvira Lindo, Emilio Urberuaga, Lorenzo Silva y Ángel Jodra
Después de más de dos décadas de lucha vecinal, el 15 de diciembre se abría al uso del barrio tras su reciente renovación el Parque Manolito Gafotas. Un parque que, como recordaban desde la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, “debía haber estado terminado allá por el año 2004, cuando la Junta de Compensación entregó la urbanización al Ayuntamiento. Pero dicha junta no lo realizó, y el Ayuntamiento de Madrid no fue capaz de exigirlo en todo este tiempo”. Quien sí lo ha reclamado ha sido el vecindario; y por fin lo han conseguido.
Había que celebrarlo, y por todo lo alto. Así que en la mañana del domingo 1 de marzo la asociación vecinal convocó a una cita a todo el barrio y a quien quisiese venir de los demás rincones de la ciudad, de la comunidad, del país o del mundo mundial. La quedada era a las 11:30 en el cruce de la calle de Salvador Allende con la avenida de la Peseta. A esa hora, en el lugar convenido, ya había más de un centenar de personas para iniciar la marcha hacia el parque precedidos por una charanga experimentada e incansable en su labor de dar ritmo a la comitiva.
La concurrencia se fue multiplicando de camino al siguiente hito, el principio del parque, donde a las 12:00 nos encontramos con los invitados: el actor Ángel Jodra, los escritores Lorenzo Silva y Elvira Lindo (creadora del personaje de Manolito Gafotas) y el ilustrador Emilio Urberuaga. Ellos, junto a María Seco, presidenta de la A.V. de Carabanchel Alto, y Roberto Rodríguez, vecino del PAU y uno de los miembros de la asociación más destacados en la lucha por el parque, procedieron a levantar el velo de inauguración del monolito de Manolito.
Desde allí, en todo momento precedidos por la charanga y con la concurrencia en crecimiento, marchamos hacia la zona infantil del parque, donde estaban previstas las palabras finales y el resto de actividades, iniciadas con la plantación simbólica de una palmera. Cuando ya habíamos llegado todos y todas, comenzó el acto con el ya tradicional Romance del árbol, seguido de las intervenciones de invitados y vecinos.
El primero fue Roberto Rodríguez, quien recordó que el Parque Manolito Gafotas es fruto de la aportación de muchos, de personas y de colectivos, “pero sobre todo hay mucho apoyo incondicional de la A.V. de Carabanchel Alto. Sin ella no hubiera sido posible. Por lo tanto, es importante mantenerla viva y no dejar de participar en los movimientos asociativos vecinales, tan de capa caída en estos últimos tiempos. Que no se nos olvide: nuestros barrios no son los mismos y necesitan de las asociaciones vecinales. Porque este parque, más allá de cualquier cosa, es un logro vecinal para el barrio, incluso para el distrito de Carabanchel, que ojalá con el tiempo sea reconocido por el Parque Manolito Gafotas, como en el siglo pasado era conocido por la cárcel de Carabanchel”.
Intervino a continuación Ángel Jodra, actor carabanchelero, que bromeó diciendo que ahora le llaman “el alcalde de Carabanchel” a causa de su papel de alcalde en la serie de televisión El pueblo. Y como la cosa iba de romances, nos recitó El idioma castellano, de Pablo Parellada (“Melitón González”), que encantó al respetable y fue muy aplaudido. Subió después el escritor Lorenzo Silva, nacido en Carabanchel, quien por encima de todo quiso dar la enhorabuena al vecindario, “porque si este parque existe es por el empeño de todos los vecinos”. “Soy un convencido de que las ciudades se construyen fundamentalmente por el empeño de las personas y que una parte crucial del empeño de esas personas es la cultura en todas sus formas, la creación literaria y cualquier otra manifestación cultural. Y para mí es enormemente esperanzador que la cultura se manifieste y se impregne en el tejido del propio barrio, como hace en este parque”, concluyó.
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María Seco, presidenta de la asociación, dio el toque “institucional” en su discurso: “Hoy, 1 de marzo del 2026, inauguramos oficialmente el Parque Manolito Gafotas. Y no es un parque cualquiera: es nuestro parque, el que hemos construido con nuestras manos, con nuestras ganas y con nuestro espíritu; ese espíritu tan bonito que tiene Carabanchel cuando decide hacer barrio de verdad. Este parque no ha nacido de la nada: ha nacido del esfuerzo de muchos vecinos, del empuje incansable de la asociación de vecinos y de tantos colectivos y personas que sin afán de lucro han ido echando una mano, pala a pala, idea a idea, sonrisa a sonrisa. Porque cuando un barrio se une, pasan cosas maravillosas”, estableció.
Intervino a continuación el ilustrador Emilio Urberuaga, creador de la imagen de Manolito Gafotas, quien agradeció el “maravilloso” recibimiento, y concluyó la ronda de intervenciones la escritora Elvira Lindo, creadora del personaje que protagoniza su exitosísima serie literaria y da nombre al parque. “Muchas gracias por invitarme —comenzó—. Es un honor que haya un parque que se llame Manolito Gafotas. El personaje nació aquí, es carabanchelero, pero ha viajado por todo el mundo. Es un personaje que tiene sus palabras en iraní, que lo están pasando tan mal estos días… En Irán, en Japón, en China, en italiano, en francés, en inglés, en checo... Imaginaos hasta dónde ha llegado Carabanchel. Y en todos esos libros, en diversos idiomas, está el nombre de Carabanchel Alto. Así que ha viajado muy bien, sigue leyéndose, sigue vivo, sigue siendo tan famoso, muchísimo más famoso que yo... Es un gusto: un parque es lo más bonito que se le puede dar a alguien que escribe. Porque es aquí donde van a venir los niños a jugar, las madres, los padres, las abuelas... Donde se hace verdaderamente el barrio. Así que muchísimas gracias por invitarme. Y que crezcan los árboles y lo podamos disfrutar muchísimos años. Gracias, vecinos de Carabanchel Alto”.
Cerró el acto inaugural la propia Elvira Lindo, pinchando un globo con forma de botella de champán. Y con charanga, sorteo de libros aportados por la escritora y muchos juegos y conversaciones entre vecinos, lo habitual en un parque, terminó una maravillosa mañana de barrio. Una de las muchas maravillosas mañanas y tardes de barrio que el carabanchelerío podrá tener en su parque gracias a una larga lucha vecinal que ha terminado con éxito.































