Dentro de nuestra rutina diaria existen varios hábitos, pero hasta que uno no falla no nos damos cuenta del bienestar que teníamos. Existe un 30% en la población general con estreñimiento, predominantemente mujeres, apareciendo en ocasiones de manera aguda y otras de manera crónica.
¿Qué es el estreñimiento?
El estreñimiento consiste en la disminución del número de deposiciones o existencia de esfuerzo o dificultad excesiva para expulsar las heces. Si cumple dos o más de los siguientes síntomas en más del 25% de las deposiciones:
— Menos de tres deposiciones espontáneas completas a la semana.
— Esfuerzo excesivo en evacuar.
— Heces duras, de escasa cantidad y más secas (Escala Bristol 1-2).
— Sensación de haber evacuado de forma incompleta tras una deposición.
— Sensación de bloqueo / obstrucción en querer hacer una deposición.
— Maniobras manuales para facilitar la defecación.
¿Cuándo puede ocurrir y por qué?
Lo más frecuente es que se trate de un estreñimiento transitorio: coincidiendo con un viaje o cambios de rutina por modificaciones en la dieta eliminando fruta o verdura, déficit de fibra, poca hidratación, inactividad física, estrés psicológico, por efectos de algunos fármacos o enfermedades que enlentezcan el tránsito (ya sean metabólicas o neurológicas), por obstrucción mecánica o disminución de la prensa abdominal (más frecuente en ancianos o embarazadas por cambios hormonales también).
No son necesarias las pruebas diagnósticas, pero… ¿cuándo ir al médico?
— Con datos de alarma como:
* Pérdida de peso con una rutina normal, no voluntariamente.
* Heces con sangre.
* Cambio repentino en el ritmo intestinal
* Anemia
* Historia familiar de cáncer colorrectal o enfermedad inflamatoria intestinal.
* Síntomas nocturnos.
* Inicio de edad superior a 50 años. En este caso se planteará la realización de colonoscopia y otros estudios dirigidos según la sospecha clínica de los médicos.
— Con complicaciones asociadas como fisuras anales, hemorroides, divertículos, impactación fecal, efectos psicológicos…

Tratamiento, recomendaciones y prevención
1.- No farmacológico:
— Dieta
* Abundante fibra: como la piel de las frutas, verdura, legumbres, frutos secos, cereales... Aconsejable 30 gr/día (un exceso de fibra puede producir flatulencia y distensión abdominal).
* Masticar bien los alimentos.
* Ingerir abundante líquido.
* Evitar: alimentos ricos en azúcar y/o ricos en grasas, cereales refinados, plátano, manzana y pera cocidas y anacardos. Evitar la ingesta excesiva de lácteos.
— Ejercicio físico: mínimo tres veces por semana.
— Hábito deposicional:
* Ir al baño de manera aconsejable cuando se tenga la necesidad, teniendo en cuenta el deseo defecatorio. Evitando contener las ganas de defecar.
* Adquirir un hábito deposicional correcto: misma hora del día, o aprovechar el reflejo gastro cólico después de las comidas. De manera relajada y tranquila, dedicándole el tiempo necesario. Siendo un hábito regular y diario.
* La importancia de la postura al evacuar, permitiendo un ángulo no de 90º, si no de 35º para la relajación adecuada de los músculos del suelo pélvico, como aparece en la imagen.
* Valorar por su médico retirar o disminuir dosis de los fármacos que puedan causar estreñimiento.
2.- Farmacológico: laxantes
Hay diferentes tipos de laxantes, consultar al médico y al farmacéutico cuál es conveniente usar. Debiendo ser ajustados en algunas ocasiones en pacientes que tomen otros medicamentos.
¿Cuándo debería acudir a la urgencia?
Las evacuaciones normales se consideran entre 1 y 3 veces por día, hasta 3 veces por semana, por lo que el estreñimiento es la dificultad reiterada para evacuar.
La preocupación normalmente surge cuando dura más de dos semanas, después de haber realizado tratamiento con dieta, ejercicio, hidratación, medidas higiénicas y laxantes o se acompaña de otros síntomas. Si se presenta dolor abdominal intenso y persistente, sangre en las heces, vómitos, fiebre, distensión abdominal importante, deshidratación severa o incapacidad para expulsar gases, deberá acudir a la urgencia hospitalaria.
Ante sospecha de impactación fecal se confirmará mediante tacto rectal y se valorará la necesidad de radiografía de abdomen para observar posible obstrucción intestinal.
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