Los delegados trasladaron a Mónica García su preocupación por los escasos estudios existentes sobre la repercusión de dichas actividades en la población
La Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV) solicitó el 2 de septiembre a la ministra de Sanidad, Mónica García, la aprobación de más recursos y ayudas para la investigación del impacto en la salud de la población de instalaciones que producen emisiones nocivas o peligrosas como las incineradoras, los crematorios, determinados espacios industriales o locales ruidosos. Lo hizo en una reunión que tuvo lugar en la sede del Ministerio en Madrid en la que participó el presidente de la FRAVM y actual responsable de Relaciones Institucionales de la CEAV, Jorge Nacarino.
En el encuentro, la confederación estatal estuvo representada también por su presidente, Julio Molina, su responsable de Sanidad, Juan Antonio Caballero y la presidenta de la Confederación de Asociaciones Vecinales de Asturias (CAVASTUR), Mª José Cuervo. La titular del ministerio, por su parte, estuvo acompañada por su jefe de Gabinete, José Manuel López Rodrigo.
Los delegados vecinales trasladaron a Mónica García su preocupación por los escasos estudios existentes sobre la repercusión en la vecindad de instalaciones, espacios y actividades que suelen ser foco de protestas ciudadanas por su peligrosidad e impacto. Lugares y equipamientos como la incineradora de Valdemingómez, la antigua fábrica de Corrugados Getafe, determinados negocios de hostelería y de ocio, las cocinas industriales en zonas residenciales, algunas infraestructuras de transporte o el futuro crematorio de la M40. Por ello, demandaron más recursos para poder desarrollar investigaciones que determinen de forma científica su impacto real en la salud. La responsable del ministerio se abrió a articular esta demanda a través de la futura Agencia de Salud Pública.
Por otro lado, los delegados vecinales aprovecharon el encuentro con la ministra para demandar la aprobación de una estrategia estatal de prevención del daño en el marco del actual Plan Nacional sobre Drogas. Este avance debería servir para que todas las comunidades autónomas tomen cartas en el asunto, y aprueben a su vez estrategias similares de ámbito regional. Nacarino recordó que la FRAVM reclama desde hace años al Gobierno de la Comunidad de Madrid una estrategia de prevención de adicciones regional, una demanda que hasta ahora ha caído en saco roto. Mientras consistorios como el de la capital trabajan desde hace años con una estrategia de ámbito local, a través de Madrid Salud, nuestra comunidad carece de algo similar.



