El mercadillo de Vía Lusitana
El mercadillo de Vía Lusitana se celebra cada jueves sobre la acera de los portales. Desde julio hemos abierto ocho expedientes ante la Dirección General de Limpieza, la Policía Municipal, la Junta de Distrito y Madrid Salud. Son dos problemas distintos, cuando hay alerta naranja y cuando no, y conviene contarlos por separado.
Cuando hay alerta naranja, el protocolo municipal de ola de calor suspende la limpieza del mercadillo por la tarde para proteger la salud de los operarios y la traslada a la mañana siguiente. Como los comerciantes no gestionan bien sus residuos, todo queda en la calle: cajas, plásticos y restos orgánicos, muchos esparcidos por el suelo. En las noches más calurosas del año los vecinos cuyas ventanas dan a Vía Lusitana no pueden abrirlas por el hedor, y por tanto no pueden ventilar ni refrescar sus casas. Las ratas y las cucarachas se alimentan de los restos en putrefacción. Este verano lo hemos sufrido tres jueves: 9 de julio, 30 de julio y 13 de agosto.
Lo que pedimos a la Dirección General de Limpieza y a la Junta de Distrito es simple: que se limpie el mismo día en cuanto cesa la alerta, que normalmente termina entre las 20:00 y las 21:00; y si no va a ser posible limpiar, que ese jueves no se celebre el mercadillo. La incoherencia es evidente: bajo la misma alerta el Ayuntamiento autoriza a los vendedores a trabajar y desmontar hasta las 16:00, pero no limpia a las 21:00. Las respuestas han sido evasivas, siempre priorizando la celebración del mercadillo sobre la salubridad del barrio. La última, del 14 de septiembre, ofrece “valorar” mejoras “de cara al próximo verano”.
Cuando no hay alerta, el servicio municipal limpia la calle por la tarde, y lo hace bien. Pero los contenedores que se colocan para el mercadillo, abiertos y sin tapa, se quedan en la acera llenos de fruta a granel, cartón y restos orgánicos mezclados hasta el día siguiente. El olor se extiende por el barrio toda la noche.

El Departamento de Recogida de Residuos nos ha contestado por escrito el 15 de septiembre que esos contenedores se vacían los viernes a las 8:30. Es decir, que se queden llenos toda la noche del jueves no es un fallo: es como está diseñado el servicio. En la misma respuesta admite que “algunos comerciantes depositan indebidamente” residuos en los contenedores de los vecinos y que las labores informativas han sido “reiteradas”. Lo que pedimos es que los contenedores del mercadillo se retiren la misma tarde, después de la limpieza.
Tras muchas quejas y escritos, la Policía Municipal ha reforzado la supervisión desde septiembre y ha dado resultado: dos jueves seguidos los comerciantes no han invadido la acera de los portales ni han bloqueado los contenedores vecinales, que antes dejaban llenos por dentro y por fuera hasta el punto de que los vecinos no podíamos tirar nuestra basura. Queremos que esto también se cuente, porque demuestra que el problema tiene solución cuando se ponen medios.
Vecinos de Vía Lusitana y del barrio de Abrantes



