Miradas Film Festival, un festival de cortos diferente

Entrevistamos a sus organizadores para saber más sobre esta iniciativa que tiene como objetivo ‘visibilizar las enfermedades neurodegenerativas, en especial alzhéimer, a través del lenguaje audiovisual’

El pasado 11 de abril fue presentado en el Centro Cultural Fernando de los Ríos el Miradas Film Festival, un certamen de cortometrajes que “tiene como finalidad visibilizar las enfermedades neurodegenerativas, en especial alzhéimer, a través del lenguaje audiovisual, fomentando una mirada humana, respetuosa y empática sobre quienes las padecen y su entorno”. Para saber un poco más, hemos entrevistado a las tres personas que están realizando el esfuerzo conjunto necesario para organizar una iniciativa de estas características: Eugenia García Alba (presidenta de la Asociación Nacional de Alzheimer y otras Demencias, AFADE), Beatriz Ariza del Valle (informadora ambiental, agente movilizadora del Instituto Jane Goodall España y con experiencia previa en la organización de un festival de cortometrajes a nivel internacional) y Fernando Sierra (actor, persona muy activa en movimientos sociales y vecinales y miembro del comité organizador de la Semana de Cine de Carabanchel).

●●● ¿Cómo surgió esta iniciativa?

Eugenia: Miradas Film comenzó porque a lo largo de nuestro trayecto como AFADE nos estaban llegando cortos relacionados con vivencias personales de estas enfermedades. De ahí surgió la idea, para poder ubicar y canalizar estos cortometrajes en un festival como tal. Dado que conocíamos a Fernando y sabíamos la experiencia que tiene en este campo, se lo comenté, nos reunimos, me presentó a Bea y aquí estamos. Desarrollamos la idea en más o menos cuatro meses, y finalmente hicimos la presentación del festival el pasado 11 de abril con un éxito de público increíble en el auditorio del Centro Cultural Fernando de los Ríos.

Fernando: Sí, cuando me lo contó Eugenia y vi las dimensiones que iba a tomar todo esto, no solo un festival al uso con una temática social sino también su voluntad de poder integrar a las propias personas que tienen enfermedades neurodegenerativas o de salud mental en el ciclo del festival, le dije: “Eugenia, eso no lo podemos hacer solo dos. Conozco una persona, Beatriz Ariza, que tiene experiencia en festivales, y entre los tres podremos darle forma a eso tan grande y tan ambicioso que quieres montar”. A la gente le sorprende cuando decimos que empezamos el mes de enero y ya hemos hecho una presentación y todas estas cosas que os vamos a contar, y esto es precisamente porque nos hemos unido tres personas con un bagaje y una experiencia que nos permiten hacer las cosas a una velocidad que puede sorprender, además de que nos hemos sabido complementar muy bien.

Beatriz: Exacto, como dice Fernando, nos unimos los tres y dijimos: “Sujetadme el café…” [risas], porque creemos en el proyecto. Además, la intención ha sido no hacer solamente el típico festival, con nuestra semana de cine del 18 al 21 de noviembre y con la gala de premios el 21… Para la idea que teníamos se nos quedaba corto, y nos planteamos: “Si queremos visibilizar y normalizar tanto a los enfermos como a los cuidadores y a los familiares, vamos a hacer también un ciclo de cine. Este ciclo va a tener lugar en hospitales, ya tenemos previsto el 22 de junio hacerlo en el Gómez Ulla, y estamos cerrando fecha también en el 12 de Octubre, para que los familiares y los enfermos puedan tener una tarde de cine. Además, aunque la temática del festival son las enfermedades neurodegenerativas y la salud mental, hemos pensado que esas tardes de cine en el hospital tienen que tener otra más dispersa y animada para que se despejen un poquito, que ya tienen bastante de ese tema en su vida. Y también queremos hacer un ciclo de cine en centros culturales: ya tenemos cerrado el 29 de junio en el Centro Cultural San Diego (Vallecas), y estamos viendo más espacios. En éstos queremos hacer además coloquio con los directores y los protagonistas después de las proyecciones.

●●● Ya está abierto el plazo de presentación de cortos, ¿verdad?

B.: Sí, comenzó el 7 de abril, y está abierto hasta el 15 de septiembre. Hay un equipo de visionado que ve los cortos y va haciendo filtro, y cuando se cierre la inscripción volveremos a hacer otra criba y dejaremos unos finalistas, que son los que se proyectarán en la semana del festival, del 18 al 20. Finalmente, el día 21 se darán los premios.

●●● ¿Estáis recibiendo ya cortometrajes?

F.: Sí, hay ya más de 30.

B.: Hay que tener en cuenta que es una temática muy especial, y además que de esta temática suele haber más documentales, que no entran a concurso. Hemos decidido que sean solo de ficción y animación.

E.: Sí, lo vimos cuando nos reunimos la primera vez: para aquellas personas que sufren las enfermedades o que comienzan con ellas ver testimonios de otros a veces les impacta demasiado. El objetivo de este festival es visibilizar, pero positivizar: lo que queremos es que se visibilicen situaciones que parece que no son comunes, pero que hay otras personas que están pasando por lo mismo y se puede hacer muchísimo, y lo más importante es que todo el mundo sepa que no está solo. Ése es nuestro objetivo fundamental, y la verdad es que estamos muy contentos por cómo está yendo todo.

●●● En el festival la inclusividad juega un papel importante...

F.: Sí, y quizás es de lo que estamos más orgullosos, porque éste es de verdad un festival inclusivo, y te voy a poner un ejemplo: la presentación del festival el día 11 de abril fue en un centro cultural, que como todo organismo público está adaptado para diversidad funcional motora, pero normalmente la gente con problemas neurodegenerativos no va al cine. En la presentación me tocó a mí estar hablando en una televisión, tuvimos de invitado al presentador, y le dije: “Si yo te dijera que entre el público había personas con enfermedades neurodegenerativas, personas con problemas con los ruidos altos, con problemas de sensibilidad lumínica… ¿Tú notaste algo de eso?” “No”, me respondió. Pues precisamente eso es ser inclusivo de verdad. Intentamos que a los centros culturales venga gente que normalmente no va al cine, y eso, a nivel social, es como te digo una de las cosas de las que más orgullosos estamos y que en realidad menos sale porque tampoco se publicita. Y es una labor logística de cuidado la que hay que hacer, pero es una muestra real de que si hay voluntad política, institucional, de personas de los centros… realmente la gran mayoría de las personas que están excluidas o que se ha autoexcluido diciendo “yo es que no puedo hacer esto” puede hacerlo de verdad. El día de la presentación fue una muestra de que eso es real.

●●● ¿Qué hicisteis para que esto fuera posible?

E.: Vigilamos mucho, por ejemplo, las luces. Y sobre todo en la proyección de los cortos a mí me preocupaba mucho el sonido: tenemos personas con enfermedades neurodegenerativas que tienen alucinaciones o delirios, y es importante que contemplemos situaciones que se pueden producir. De la mano de lo que dice Fernando, este país lucha por la integración, pero de ahí a la inclusión hay un gran paso. Es decir: integramos, los cines están abiertos para todo el mundo, pero luego… ¿cómo hacemos la inclusión? La inclusión es que todo sea participativo. En estos dos cortos que se proyectaron yo sí que tenía miedo, un poco por el segundo, por cómo iban a reaccionar. La respuesta, cuando lo comentamos, era que estaban alucinados: era la sonrisa de la sorpresa porque estaban con su pareja o con su hija o su hijo haciendo una actividad común cuando a ellos normalmente se les segrega en esa actividad. No importaba tanto lo que estuvieran viendo, sino con quién lo estaban compartiendo. Era una emoción doble, y cuando salían, ese brillo en los ojos, esa sonrisa… Salimos contemplando un cambio, y eso yo creo que nos tiene que dar a todos esa imagen, llevarla a los cines y hacer que la inclusión sea real.

●●● ¿Queréis enviar algún mensaje a los lectores?

F.: Que este proyecto es de todas, de todos y de todes. Así que, al mundo artístico, que inscribáis vuestros cortos y nos ayudéis a difundirlo aunque no tengáis cortos de esta temática. Y a la gente, que nos ayudéis como podáis, no solo a nivel de patrocinio, sino también cuando publicitemos nuestra programación en los centros culturales: venid a ver esas tardes de cine y ayudadnos a impulsar este festival… Porque es algo que yo creo que ha venido para quedarse y que va a conseguir dar una visibilidad a este tema que muchas veces no llega.

E.: Pues yo os invito a todos, a todas y a todes a participar en un proyecto que, aunque va sobre enfermedades neurodegenerativas y salud mental, es un proyecto de personas. Personas que sienten, que se emocionan, que quieren ver en una pantalla de cine algo que les anime, que les saque una sonrisa. Porque el cine es eso: el cine identifica y sobre todo nos transmite cosas que en el día a día no podemos tener. Os invito a participar, y por supuesto aquella persona o empresa que quiera financiar este proyecto la recibiremos con los brazos abiertos y una sonrisa, pues será de enorme ayuda para poder llevar el proyecto a cabo. Y que estáis invitados a venir a esas tardes de cine y a participar en todas estas iniciativas. Muchísimas gracias.

B.: Yo voy a decir que el proyecto nace con alma. Y como mis compañeros, animo a todas, todes y todos a que vengáis. Normalicemos, visibilicemos, disfrutemos y emocionémonos todos juntos con los cortos del festival y con las tardes de cine.
 

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