Las II Jornadas de Recreación y Divulgación Histórica cerraron un año de actividades dedicadas a acercar el yacimiento arqueológico de Carabanchel a la ciudadanía. Recreación histórica, conferencias, exposición itinerante, actividades infantiles, teatro, música medieval y participación vecinal convergieron en un proyecto colectivo que ha demostrado que la historia puede convertirse en una poderosa herramienta participativa de conocimiento, encuentro y construcción comunitaria
Los días 26 y 27 de septiembre, el entorno del Parque Eugenia de Montijo volvió a convertirse en un espacio de encuentro entre pasado y presente gracias a la celebración de las II Jornadas de Recreación y Divulgación Histórica de Carabanchel.
El objetivo de las jornadas fue acercar a la ciudadanía la riqueza histórica y arqueológica de Carabanchel, un patrimonio fundamental para comprender la evolución de Madrid desde épocas prerromanas hasta la Edad Media y que sigue siendo poco conocido.

FOTO: @contragolpevisual
Las jornadas culminan más de un año de trabajo destinado a acercar el yacimiento arqueológico a la ciudadanía. La principal herramienta de este trabajo ha sido la exposición Carabanchel bajo tierra: el yacimiento que Madrid decidió olvidar, una muestra que recorre más de dos siglos de descubrimientos, investigaciones y debates en torno al yacimiento arqueológico de Carabanchel y que se expuso nuevamente en las jornadas. La exposición recorrió las bibliotecas públicas de Carabanchel y Latina y se complementó con conferencias de Carlos Caballero, Juan Antonio Bermejo y Felo de Andrés sobre los hallazgos arqueológicos, la evolución histórica del enclave y su conservación. Durante las jornadas también se presentó el primer catálogo de la exposición.
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Un proyecto construido desde el barrio
Las jornadas han sido impulsadas por el grupo de recreación Bjørnland Hird, la Plataforma Carabanchel Historia y Patrimonio, Salvemos Eugenia de Montijo, la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, la Asociación de Alumnos, Antiguos Alumnos y Profesorado del CEPA Vista Alegre y Jovenzuelo Historiador, junto a decenas de personas voluntarias que han asumido tareas de coordinación, investigación, divulgación, producción y logística.
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A este esfuerzo se han sumado numerosas organizaciones vecinales, culturales, sociales y patrimoniales que han contribuido al desarrollo de las actividades y a la consolidación de una red de colaboración en torno al patrimonio histórico de Carabanchel. Entre ellas se encuentran la Asociación Vecinal de Las Águilas, la Asociación Vecinal Parque Eugenia de Montijo, la Mesa del Árbol de Carabanchel, las Plataformas de Pensionistas de Carabanchel y Latina, la Escuela Popular de Oporto, el Espacio Vecinal EKO, la librería asociativa El Trotajueves, Ecologistas en Acción y el Colegio Profesional de Arqueología de Madrid, integrado en el Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de la Comunidad de Madrid.

Un fin de semana de historia viva
Una parte fundamental del éxito de la convocatoria correspondió a los grupos de recreación histórica organizadores y participantes. Hasta Carabanchel se desplazaron Bjørnland Hird, especializado en recreación altomedieval; Hispania Romana, asociación de ámbito nacional dedicada a la recreación del mundo romano; Legio Prima, procedente de Cartagena y especializada en la Segunda Guerra Púnica; Atenea Promakhos, referente nacional en recreación de la Antigüedad clásica; e Ibercalafell, vinculado a la divulgación de la cultura ibera desde la Ciudadela Ibérica de Calafell. Los grupos participantes destacaron la excelente acogida recibida y el interés mostrado por el público por conocer las culturas representadas.
Las jornadas fueron especialmente valoradas por el rigor histórico de las recreaciones, la calidad de las explicaciones y la cercanía con el público. Incluyeron además una visita guiada a la Ermita de Santa María la Antigua, organizada por la plataforma CHyP. La actividad permitió descubrir uno de los monumentos más importantes de Carabanchel: la única ermita mudéjar conservada íntegramente de Madrid y el templo mudéjar más antiguo de la Comunidad. La visita acercó a los asistentes a su historia, arquitectura y valor patrimonial, reforzando el objetivo de conectar a la ciudadanía con el legado histórico del Distrito.
FOTO: ENFOKAR-J. Carlos Vicente
La historia para las nuevas generaciones
Las actividades dirigidas al público infantil constituyeron asimismo uno de los pilares de la programación durante ambas jornadas. Coordinadas por Jovenzuelo Historiador, ofrecieron talleres, juegos y propuestas participativas durante todo el fin de semana.
La elevada participación infantil confirmó la importancia de acercar el patrimonio histórico a las nuevas generaciones mediante propuestas activas y participativas.

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La voz de Carabanchel sobre el escenario
Entre las propuestas destacó la representación teatralizada dedicada a los bulos y falsas creencias sobre la Edad Media, que permitió desmontar algunos de los tópicos más extendidos sobre este periodo histórico mediante un formato cercano, participativo y divulgativo.
También se representó el poema San Isidro y Carabanchel de Fernán González, recuperando la relación histórica entre el patrón madrileño y los antiguos Carabancheles. El broche final de la jornada medieval lo puso el grupo de música antigua Entrebescant, con la interpretación de El cantar del destierro, un proyecto musical inspirado en los primeros episodios del Cantar de Mio Cid. La formación acercó al público el patrimonio literario y musical de la Edad Media.
La actuación de Entrebescant cerró unas jornadas que recorrieron más de dos mil años de historia, desde el mundo íbero y romano hasta la Edad Media.
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Una iniciativa que sigue creciendo
Quizá ahí resida una de las principales enseñanzas de estas segundas jornadas. Carabanchel Historia Viva ha demostrado que la historia puede convertirse en una herramienta de encuentro, aprendizaje y construcción comunitaria cuando se acerca a la ciudadanía de forma accesible y participativa.
La buena acogida vecinal y el compromiso de entidades, recreadores y voluntariado confirman el interés existente por conocer y proteger este legado histórico. Estas jornadas han demostrado que la historia no pertenece únicamente al pasado, sino que también puede fortalecer la identidad local y contribuir a la conservación del patrimonio común.

FOTO: ENFOKAR-J. Carlos Vicente





































