Los niños de Carabanchel y Latina en Madrid, se quedan sin atención pediátrica especializada en su barrio por el cierre del servicio de urgencias del Hospital Gómez Ulla

Corría 2023 cuando, tras una millonaria inversión del Ministerio de Defensa, se inauguraban en el Hospital Gómez Ulla unas nuevas instalaciones para el Servicio de Urgencias materno-infantiles.

Esa nueva área cuenta con área de admisión, una consulta de clasificación y acogida (triaje), dos consultas médicas, dos salas de observación dotadas con 6 camas y 6sillones, así como box de reanimación para pacientes críticos.

En estos cuatro últimos años la asistencia a niños en este servicio se ha multiplicado exponencialmente (de 11.317 en 2021 a 16.169 en 2025), lo que demuestra la excelente calidad prestada por todo el personal del Servicio de pediatría.

Además, desde 2021 el hospital cuenta con una unidad de hospitalización de salud mental infantojuvenil con 10 camas, que se creó como respuesta a la actual crisis en la salud mental de nuestros adolescentes.

Pero el esfuerzo y dedicación de los trabajadores del Hospital Gómez Ulla de poco sirve, mientras el Gobierno de la Comunidad de Madrid adeuda casi 100 millones de euros al Ministerio de Defensa por la atención sanitaria dispensada a ciudadanos madrileños en las instalaciones del Gómez Ulla, y el Ministerio de Defensa está más interesado en las fotos inaugurando áreas reformadas del hospital, que en su funcionamiento efectivo y su capacidad de prestar atención sanitaria.

Parece que la prioridad del Gobierno de Ayuso es acelerar los pagos siempre a los hospitales de Quirón y la del Ministerio de Defensa, invertir su presupuesto en ladrillo, pero no en profesionales sanitarios para atender correctamente a los madrileños.

Así, por ejemplo, el pasado verano el Hospital Gómez Ulla, aprovechando la jubilación de uno de sus cirujanos, eliminó de su cartera de servicios la especialidad de Cirugía Pediátrica (que prestaba desde hace décadas y que además contaba con una alianza estratégica con el Hospital 12 de octubre, por la que se compartían conocimiento e instalaciones en esta especialidad con excelentes resultados) y desde entonces todos los niños de su área de referencia se ven forzados a engrosar la lista de espera de los Hospitales 12 de Octubre y Clínico San Carlos. Mientras, a la otra cirujana pediátrica que aún presta servicios en el Hospital Gómez Ulla, se le ha relegado a realizar tareas administrativas.

Apendicitis, quemaduras, torsiones testiculares,..., cualquier niño de nuestro área de referencia que necesite ser valorado por un cirujano infantil de forma urgente, tiene que ser trasladado a otro hospital, con la pérdida de tiempo correspondiente.

Por si queremos ver con datos reales las consecuencias y el sufrimiento que provoca este cierre, basta con revisar las estadísticas oficiales:

A finales de junio de 2026 había 1901 niños en espera de cirugía en el Hospital Universitario 12 de octubre (con una demora media de 81 días), a finales de septiembre ya eran 1991 niños y la demora escaló a 113 días.

Idéntica situación podemos comprobaren el Hospital Clínico San Carlos que pasó de tener en junio a 169 niños aguardando una media de 32 días por una cirugía, a 219 menores en septiembre para una media de 60 días.

Desde hace meses los trabajadores del área pediátrica llevan alertando a la Dirección del hospital de la falta de facultativos que sufren y de a dónde nos podría conducir esta situación, recibiendo nula respuesta hasta el momento.

La Dirección del Hospital Gómez Ulla ha comunicado hoy el cierre indefinido de su servicio de urgencias pediátricas desde el próximo día 23 de noviembre, con todo lo que ello supone, en un momento del año donde el aumento de la incidencia de los virus respiratorio, bronquilitis y demás procesos infecciosos, hace prever que la atención sanitaria pediátrica pueda tensionarse en otros hospitales.

Todo ello, agravado con la continua utilización de enfermeras y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería del servicio de urgencias pediátricas, como comodines para cubrir incidencias de plantilla en el resto de servicios del hospital, dejando bajo mínimos de forma sostenida la prestación de cuidados a las más de 80 urgencias pediátricas diarias.

El  maltrato continuado al personal del área pediátrica, sin implantar cambios drásticos y urgentes por parte de la Dirección del Hospital Gómez Ulla y la imposibilidad de garantizar la atención médica por parte de una plantilla ya extenuada que lleva meses manteniendo un enorme sobre esfuerzo para asumir la falta de personal, abocará irremediablemente en pocas semanas al cierre del servicio de urgencias pediátricas y, pronto, afectará también a la unidad de hospitalización de salud mental infantojuvenil, ya que para sorpresa de nadie, los niños ingresados por problemas de salud mental, también necesitan valoración y atención por personal pediátrico especializado.

¿Está dispuesto el Ministerio de Defensa a dejar morir el servicio de pediatría, tras el cierre del servicio de cirugía pediátrica, y a poner en grave riesgo el funcionamiento de la unidad de hospitalización infantojuvenil del Hospital Gómez Ulla sin miramientos?

Y lo más importante, está dispuesta la sanidad madrileña a asumir al menos 80 niños más cada día en los hospitales públicos regionales, así como a perder una unidad pública de hospitalización para adolescentes con problemas de salud mental?

CGT SIEMPRE DEFENDIENDO NUESTRA SANIDAD PÚBLICA, A NUESTROS COMPAÑAÑER@S Y A NUESTROS PACIENTES.


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