EL DÍA QUE EL GRAPO ASESINÓ A UN POLICÍA EN EL COLEGIO LUZ CASANOVA DE CARABANCHEL

Un día como hoy, hace 20 años, el 17 de noviembre del año 2000, dos terroristas de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) mataron de un tiro en la nuca al agente del Cuerpo Nacional de Policía Francisco Javier Sanz Morales, de 28 años.

De hecho, este fue su último atentado. El GRAPO respondía de este modo a la desarticulación de su cúpula, apenas una semana antes en París, que supuso la captura de sus históricos dirigentes Fernando Silva Sande y Manuel Pérez Martínez, "Camarada Arenas". 

El agente, Francisco Javier Sanz Morales, adscrito a la Policía de Proximidad del distrito de Carabanchel, fue asesinado en la puerta del colegio Luz Casanova, en la calle de la Alondra. Las crónicas de ese día explican que era la primera vez que acudía al centro y quería presentarse a la directora, Raquel Pérez, y que los chavales que iban al colegio, algo más de 200, lo conocieran. 

Muy poco antes de las 12.20, Francisco Javier Sanz, policía desde 1996, salió del colegio, tras una charla con la directa y cruzó la estrecha calzada de la calle de la Alondra donde se encontraba su moto. El agente llegó a entablar una pequeña conversación con dos jóvenes vestidos con colores oscuros, quienes, según los testigos, le hicieron una pregunta para distraerle y encañonarle.

Las crónicas de ese día cuentan que según un testigo, uno de los terroristas ocultaba el arma en un abrigo que llevaba doblado en el brazo derecho, le disparó un tiro en la nuca y posiblemente intentó rematar al agente, aunque todos los indicios apuntan a que la pistola se le encasquilló, ya que la policía encontró en el lugar del crimen un casquillo y una bala sin percutir, ambas del calibre nueve milímetros. 

Una vez cometido el atentado, los terroristas robaron la pistola reglamentaria de la víctima y su placa profesional y huyeron a la carrera por la calle de la Alondra, torcieron por la de Matilde Hernández y continuaron por la calle de la Gaviota, hacia la cercana boca de metro de Oporto. 

Estos dos jóvenes fueron identificados gracias a huellas dactilares dejadas por los terroristas en una furgoneta aparcada en el lugar del crimen y el testimonio de algunos vecinos. Marcos Martín Ponce e Israel Torralba fueron los dos terroristas que perpetraron el asesinato. 

ISRAEL TORRALBA, LA HISTORIA DE UN TERRORISTA DESDE PRISIÓN

Este último, Israel Torralba fue detenido 6 años más tarde, en febrero de 2006 en el País Vasco y condenado a más de 200 años por una infinidad de delitos. Este terrorista, natural de Leganés, escribió una larga e interesante carta desde prisión, publicada por la web, PRES.O.S.

En ella, Torralba narra su infancia y juventud en Leganés, “he de describir un barrio pegado a un polígono industrial semiabandonado, a donde los jóvenes en edad de trabajar seguían llegando en tropel aunque ya no para ponerse el mono sino, más bien para quitárselo” explica Torralba.

Habla también de su rebeldía adolescente y de su acercamiento al veganismo, al anticapitalismo y al movimiento okupa. Toda esta historia le llevó a la clandestinidad y a formar parte del movimiento terrorista GRAPO, adscrito al PCE (R). 

CARTA COMPLETA DESDE PRISIÓN: 

http://www.presos.org.es/index.php/category/israel-torralba-blanco/

MARCOS MARTÍN PONCE, ABSUELTO POR DESIDIA JUDICIAL

La historia de Marcos Martín Ponce, el terrorista que disparó al agente de policia tampoco tiene desperdicio. En 2008, el Tribunal Supremo se vio obligado a anular la condena a 30 años de prisión impuesta por la Audiencia Nacional debido a un cúmulo de negligencias policiales y judiciales. 

Una testigo directa de los hechos, cuya comparecencia en el juicio era esencial porque en su día identificó fotográficamente "sin ningún género de dudas" al acusado como la persona que disparó por la espalda al agente, no fue localizada por la Policía Judicial pese a tener el estatus de testigo protegido.

El Mundo en su edición del 3 de Abril de 2008 explica que la Policía se limitó a buscarla en el colegio donde trabajaba, pero, al ser el mes de julio, el centro estaba cerrado.

El resultado fue que la principal testigo de cargo nunca pudo ser interrogada por la defensa ni su reconocimiento fotográfico fue sometido a contradicción, "contraviniendo así elementales exigencias del derecho de defensa y del derecho a un proceso con todas las garantías" y vulnerando la presunción de inocencia que tiene todo acusado.

HISTORIA DE LOS GRAPO

Los Grupos de Resistencia Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) nacieron en 1975 como brazo armado del Partido Comunista de España-Reconstituido (PCE-r). El PCE-r procedía de la Organización de Marxistas Leninistas Españoles (OMLE), creada en París en 1968 por un grupo de personas que habían abandonado el Partido Comunista de España (PCE), entonces dirigido por Santiago Carrillo, al que acusaban, al igual que a la Unión Soviética, de revisionismo.

Los GRAPO se definieron como una organización clandestina de extrema izquierda que buscaba alcanzar sus objetivos mediante el empleo de la lucha armada y en su fundación al parecer participaron, entre otros, Manuel Pérez Martínez, "camarada Arenas", Pío Moa, José María Sánchez Casas y Fernando Hierro Chomón.

En sus más de treinta años de historia, los GRAPO han asesinado a 88 personas. Francisco Javier Sanz Morales fue su última víctima. 

RECUERDOS IMBORRABLES 

“Se oyó un disparo, nosotros pensabamos que era un petardo pero rapidamente los profesores bajaron todas las persianas” nos explica Daniel, un antiguo alumno del Colegio Luz Casanova, que cursaba Sexto de primaria en el año 2000. 

Carlos, otro antiguo alumno, uno de los más mayores, con 15 años en aquel momento, recuerda escuchar un fuerte golpe. “Todos pensamos que era algo dentro del colegio, una puerta o algo metálico que se había caido”. La clase continuó pero en seguida, llamaron a la puerta y comunicaron a la profesora lo que había ocurrido. “Recuerdo que Sagrario, la profesora, nos dijo que había pasado algo fuera y por seguridad, no podríamos salir de clase en un par de horas”. Este vecino, antiguo alumno del Luz Casanova nos explica que durante esas largas horas nadie salió de clase, ni siquiera para ir al baño. 

“Al salir del colegio, recuerdo mucha confusión por parte de las familias y de los profesores y sobre todo, se me quedó grabada la presencia de una periodista de Madrid Directo, muy conocida en aquel entonces y la sangre, aún presente los días posteriores” nos explica este antiguo alumno, quién considera que este impacto sufrido de joven no será fácil de olvidar. 

Jonathan, que tenía 11 años en aquel momento recuerda escuchar un ruido muy fuerte pero asegura que nadie se imaginaba que fuera un disparo. A partir de ahí, este jóven solo recuerda mucho movimiento de los profesores, nerviosismo y alboroto en todo el colegio. 

Hemos podido hablar también con Pilar, antigua profesora del Colegio Luz Casanova, presente en el momento del atentado. “Los niños, se extrañaban de que no pudieran salir. Como eran tan curiosos, yo me inventé que había habido un accidente y que hasta que la policía no retirara los coches no podíamos salir. Recuerdo que para pasar el rato, estuvimos jugando ahorcado”, nos explica Pilar, que junto al resto de profesores tuvo que disimular la preocupación y el miedo y tranquilizar y entrener a los niños y niñas en las horas posteriores al atentado. 

EL TERROR SE APODERÓ DE UNA MAÑANA NORMAL EN CARABANCHEL

La procuradora de Ciudadanos en Castilla y León, Marta Sanz, habló el pasado mes de febrero en las Cortes sobre su experiencia personal en este atentado del año 2000. La víctima era amiga de Marta Sanz y su esposo, José Luis Fernández Rafael, también policía recién salido entonces de la Academia y que se estrenaba en Carabanchel. Marta explica que última vez que vio a Javier fue ese fatídico 17 de noviembre. Unas horas más tarde recibió una llamada de su jefe, que le avisaba: “Marta, las noticias están hablando de un atentado en Carabanchel contra un policía”. Marta narra la angustia de no saber si la víctima era su esposo o su amigo.

17.11.2000

El nombre de Francisco Javier Sanz Morales permanece grabado en esa fachada, donde fue brutalmente asesinado, gracias a una placa conmemorativa del Ayuntamiento de Madrid, en la que se puede leer. “Verdad, Memoria y Justicia. Aquí fue asesinado por la banda terrorista GRAPO, Francisco Sanz Morales”. 

Esa placa evitará que este amargo recuerdo desaparezca de la historia de nuestro barrio, algo que consideramos fundamental. Desde este periódico, queremos rememorar esta historia y mostrarla a aquellos que eran demasiado jóvenes para recordarla o para aquellos alumnos del Luz Casanova que ni siquiera habían nacido y ven cada día una placa en su colegio sin conocer su verdadera historia.

 


  Votar:  
Resultado:3,1 puntos3,1 puntos3,1 puntos3,1 puntos3,1 puntos
  11 votos

Deje un comentario

Su e-mail no será publicado.

*

*

*