La asociación de familias del centro reclama un plan urgente de seguridad o la suspensión inmediata de las obras
La Asociación de Familias del Alumnado del IES Mariano José de Larra del distrito de Latina en Madrid (con mucho alumnado de Carabanchel), denunciamos la situación de riesgo en la que se ha puesto a la comunidad educativa del centro por falta de medidas de seguridad apropiadas y la disrupción académica ocasionada en el transcurso de las obras de mejora de eficiencia energética que se están llevando a cabo durante el último trimestre del curso.
A pesar de los enormes esfuerzos por paliar dichos efectos por parte de la dirección y el profesorado del centro, a quienes apoyamos y agradecemos el monumental esfuerzo, se están produciendo situaciones de riesgo inaceptables e imposibilidad de desarrollo lectivo adecuado.
Tras meses de retraso en el comienzo de las obras (deberían haberse iniciado en junio de 2024 para concluir en septiembre del mismo año), éstas dan comienzo en octubre de 2025 pero se aceleran de forma vertiginosa en abril de 2026 para cumplir con los plazos del mes de mayo marcado por las exigencias de los fondos de la Unión Europea.
Esta aceleración de las obras se ha realizado sin las medidas de seguridad necesarias en una obra de tal calibre, lo que está creando situaciones de serio riesgo para los alumnos y para personal del centro educativo, así como la disrupción académica del centro desde hace ya semanas.
Entre las principales anomalías y consecuencias de la falta de planificación en las obras, denunciamos:
— Grúa de gran capacidad que transporta carga pesada al techo a pocos metros del acceso principal del centro, donde se imparten clases de educación física.
— Disrupción en el servicio de internet con la imposibilidad de utilizar pizarras electrónicas.
— Cambios de aula constantes por requerimiento de la obra.
— Inexistencia de una separación entre el personal de obra y los alumnos menores de edad, con espacios circunstancialmente compartidos. En consecuencia, se ha producido algún comentario sexualizado a alumnas por parte de algún operario.
— Entradas y salidas con aglomeraciones que provocan tapones.
— Herramientas cortantes como radiales o perfiles metálicos al alcance de los alumnos.
— Andamios cubiertos por lonas que no están anclados abajo y, por lo tanto, no protegen de caídas de material.
— Cortes de agua en los servicios.
— Desprendimiento de techos de aulas y pasillos.
— Presencia constante de olores y sustancias químicas volátiles como pintura, disolventes, pegamento, polvo de cemento, polvo de obra, etc., que hacen que el ambiente sea irrespirable.
— Operarios soldando hierros a pocos metros de los alumnos.
— Cercanía sin protección del andamiaje a las instalaciones del centro con riesgo de colisión en las ventanas de posibles elementos.
— Se han cerrado las instalaciones deportivas y se está utilizando el trozo de parking para estar hasta tres grupos haciendo educación física.
Las familias exigimos un plan que garantice la absoluta seguridad de alumnos y personal del centro educativo para que no se produzcan accidentes, así como la separación física total entre obra y operarios de ésta y el alumnado. Si esta seguridad no se puede garantizar, las familias exigimos la inmediata paralización de la obra hasta el periodo no lectivo.
Denunciamos la mala gestión por parte de la Dirección General de Infraestructuras y Servicios y la Dirección de Area Territorial (DAT) Madrid Capital de la Comunidad de Madrid concentrando la mayor parte de la obra en los últimos meses de curso, poniendo en riesgo la seguridad del alumnado y perjudicando su derecho a una educación pública de calidad.
Apoyamos las movilizaciones pacíficas programadas por las alumnas y alumnos del instituto.



