El CEIP Lope de Vega celebra su legado mirando al futuro
El 15 de junio de 2025 no fue un día cualquiera para el distrito de Carabanchel. El histórico CEIP Lope de Vega celebró su 90 aniversario recordando aquel mismo día de 1935 en el que el entonces presidente de la II República, Niceto Alcalá-Zamora, junto al director del Grupo Escolar, Sidonio Pintado, inauguraba un proyecto educativo llamado a convertirse en uno de los colegios más avanzados de Europa.
Aquel sueño pedagógico nacido en plena efervescencia republicana apostaba por la modernidad, la igualdad de oportunidades y la educación pública como motor de transformación social. Noventa años después, “El Lope”, como lo conocen generaciones enteras de vecinos y vecinas de Carabanchel, continúa defendiendo esa misma esencia desde un presente profundamente renovado y conectado con los desafíos educativos del siglo XXI.
La celebración del aniversario, desarrollada durante el curso 2024-2025 y culminada en junio del pasado año, sirvió para reunir a alumnado, familias, antiguos estudiantes, profesorado y vecinos en torno a una memoria compartida que trasciende las aulas. Los actos recogieron testimonios de distintas generaciones vinculadas al colegio y reivindicaron el papel que el centro ha desempeñado como espacio de acogida, convivencia y promoción social en el Distrito.
Un colegio que sobrevivió a la historia
Pocos centros educativos madrileños pueden presumir de haber atravesado tantas etapas históricas manteniendo intacta su vocación pública. Desde su nacimiento como emblemático Grupo Escolar republicano, el Lope de Vega ha conocido décadas de transformación urbana, cambios demográficos, crisis educativas y profundas mutaciones sociales en Carabanchel.
La hemeroteca habla de épocas brillantes y también de momentos difíciles. Especialmente delicados fueron los años finales del siglo XX, cuando los cambios poblacionales del barrio y la pérdida progresiva de matrícula situaron al colegio al borde de la desaparición.
Sin embargo, lejos de resignarse, la comunidad educativa reaccionó. A partir de los años 2000, el profesorado, los equipos directivos y las familias iniciaron una reconstrucción silenciosa pero firme que terminaría convirtiéndose en uno de los procesos de revitalización educativa más interesantes de la escuela pública madrileña.
Hoy, el CEIP Lope de Vega es reconocido como un referente en inclusión, convivencia y participación comunitaria. Un centro que ha sabido convertir la diversidad cultural, lingüística y social de su alumnado en una fortaleza pedagógica y humana. Actualmente conviven en sus aulas decenas de nacionalidades y realidades diferentes, construyendo un auténtico crisol educativo donde la diferencia no se percibe como problema, sino como oportunidad de aprendizaje colectivo.
Innovación educativa con raíces de barrio
Uno de los aspectos más destacados del modelo educativo del Lope es su capacidad para combinar innovación pedagógica y arraigo comunitario.
El centro ha desarrollado proyectos pioneros relacionados con la robótica y el pensamiento computacional desde edades tempranas, incluyendo experiencias en Educación Infantil que han trascendido incluso el ámbito nacional e internacional. Pero su innovación no se limita a la tecnología.
La convivencia escolar, el bienestar emocional, la sostenibilidad, la ecología urbana y la participación de las familias forman parte de un proyecto educativo integral que entiende la escuela como un ecosistema vivo abierto al barrio.
Ese compromiso se refleja también en iniciativas culturales y comunitarias impulsadas junto a asociaciones vecinales y entidades sociales. Durante 2025, por ejemplo, el colegio acogió el festival artístico “Muros Vivos”, transformando sus paredes en un espacio de expresión colectiva y reivindicación de la educación pública mediante el arte urbano y la participación ciudadana.
Del mismo modo, la colaboración con la AFA y distintos colectivos culturales de Carabanchel ha convertido al centro en un punto de encuentro permanente entre escuela, vecindario y cultura contemporánea. La reciente intervención muralística del artista internacional Iker Muro es buena muestra de ello: un proyecto que llenó de color el patio escolar y reforzó la idea de que la educación pública puede ser también belleza, creatividad y transformación social.
“Salud a tu vida”: un proyecto propio para educar personas completas
Si hay un concepto que resume la filosofía actual del colegio, ése es “Salud a tu vida”, eje vertebrador del proyecto educativo y creación original del propio equipo directivo del centro.
Lejos de limitarse a la salud física, esta propuesta entiende el bienestar humano de forma integral: emocional, afectiva, nutricional, psicológica, social, ambiental y comunitaria. Una mirada transversal que impregna las actividades del colegio y que busca formar personas equilibradas, empáticas y comprometidas con el cuidado propio, el de los demás y el del planeta.
No es casualidad que el CEIP Lope de Vega participe activamente en programas de sostenibilidad y educación ambiental, utilizando espacios como el huerto escolar como herramientas pedagógicas para fomentar hábitos saludables y conciencia ecológica.
El orgullo de “ser del Lope”
Quizá el mayor patrimonio del colegio no sean sus proyectos ni sus reconocimientos, sino el vínculo emocional que genera entre quienes han pasado por él.
Durante los actos del 90 aniversario pudieron escucharse testimonios de antiguos alumnos y alumnas que hoy viven en distintos lugares del mundo y que siguen identificando el Lope como una parte esencial de su historia personal y de su identidad como vecinos de Carabanchel.
Porque “El Lope” no es únicamente un colegio. Es memoria colectiva, refugio, barrio y pertenencia. Un espacio donde generaciones enteras aprendieron mucho más que contenidos académicos.
Noventa años después de aquella inauguración republicana de 1935, el viejo sueño educativo sigue vivo. Más diverso, más abierto y más consciente de los retos contemporáneos, pero fiel a una idea sencilla y poderosa: que la escuela pública puede cambiar vidas.
Y por eso hoy, en Carabanchel, muchos siguen diciendo con orgullo que el Lope “es de Lope”. Como las grandes obras de Lope de Vega, permanece en el tiempo porque continúa emocionando, reuniendo y dejando huella.



